Biography (Spanish)

Una biografía de Igor Shterenberg

Igor Shterenberg nació en 1960 en Moscú. Ser artista para él no ha sido por casualidad: tanto su padre como su abuelo y abuela eran pintores artistas. Y su esposa también es de familia artística.

Desde 1972 al 1978 Shterenberg estudió en el Instituto Soerikov de Artes Plásticas en Moscú. En 1978 fue admitido en una formación complementaria en el mismo Instituto, una formación que concluyó con éxito en 1984.

Desde 1980 al 1989 Shterenberg trabajó de ilustrador de libros infantiles. En 1990 fue miembro de la Unión de Moscú de Artistas. Tuvo exposiciones, entre otros lugares, en el Kremlin y en la Galería Pieter Breughel en Amsterdam.

Durante su juventud Shterenberg trabajaba principalmente con acuarelas. A los 16 años pasó al óleo. Actualmente solo trabaja con pintura al óleo.

Shterenberg se ve a si mismo como ‘realista fotográfico’. Su mayor fuente de inspiración es Johannes Vermeer, cuyo amor comparte a la pintura de escenas ciudadeñas.

Su historia

El dibujar y pintar me suelen costar menos trabajo que explicar mi obra a personas ajenas, es algo que comparto con muchos otros pintores. Aparte de eso, tardo normalmente tanto en la selección de un tema para mis cuadros como en el proceso mismo de pintar.

Siempre he sentido atracción por los paisajes urbanos. Soy urbanita, me encanta la arquitectura, sobre todo si es antigua. En la arquitectura antigua se nota la mano del arquitecto maestro y el urbanista, te hace sentir las paredes y el suelo.

A mí me interesa sobre todo la perspectiva de las calles, en la que hay un aire que te abraza llenando todo con vida, sea una sensación melancólica de la noche, o una brisa fresca que lleva consigo una promesa de cambio. Cuando elijo un tema, no busco sólo recuerdos que han tocado mi corazón y mi alma, sino también una armonía y una fabulosa vista. Y, al igual que lo hace un poeta, añado algo de mí a esos momentos: una puesta de sol, un silencio, reposo… (soy admirador de los cuadros de Claude Lorrain, en los que él retrata el silencio de la noche. Esos cuadros me dan una sensación casi celestial).

Soy un pintor experimentado, con una buena percepción y con buena mano para el dibujo, cualidades necesarias para alguien que desea pintar como naturalista. Como las imágenes instantáneas y los largos días de trabajo no se compaginan bien, hago un uso prolijo de la fotografía. Para mí la fotografía no es más que un medio para expresar mi amor por el detalle. Por supuesto que la fotografía es un medio bastante limitado, y yo intento alcanzar mayor precisión que la fotográfica. Pues es por esta razón que me cuesta tanto tiempo terminar un cuadro.

Nunca he contado las horas que dedico a un cuadro en concreto, ni tampoco las horas que trabajo semanalmente. Quizás esto sea una característica típica rusa.